SOÑAR CON AVENA: EL CEREAL QUE REVELA TU PROSPERIDAD

SOÑAR CON ARRESTO: LAS ALGUNAS QUE REVELAN TU CULPA OCULTA

 SOÑAR CON ARRESTO: LAS ALGUNAS QUE REVELAN TU CULPA OCULTA

Desde el punto de vista del Diablo (la mentira de la justicia sin perdón):

Satanás te muestra arrestos en sueños para que creas que no hay salida, que ya te atraparon y no hay esperanza. El enemigo te susurra: "Si arrestan a otro, te robarán. Si te arrestan a ti, eres un vago. Si arrestas a un inocente, los celos te controlan. No hay escapatoria". ¿Y qué logra? Que vivas con miedo constante a ser juzgado, atrapado y expuesto. Cuando presencias un arresto, el diablo te dice: "No busques paz, que se pudra el que te ofendió". Si eres arrestado, te susurra: "Los reproches que recibes son merecidos, eres un fracaso". Si arrestas a un inocente, te justifica: "Es que ellos se lo merecen, igual son envidiosos". Si escapas del arresto, te dice: "La culpa te perseguirá siempre, nunca serás libre". El mensaje del enemigo es: "Estás atrapado. La culpa es tu condena. No hay perdón ni escapatoria". Mentira. Porque "ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" (Romanos capítulo ocho versículo uno). El diablo quiere que vivas arrestado por tu culpa. Dios quiere que te declare libre en Cristo.


Desde el punto de vista científico (psicología de la culpa y neurociencia del castigo):

Soñar con arrestos activa áreas cerebrales vinculadas a la culpa, el miedo al castigo y la autoevaluación social. El arresto es la detención de una persona por parte de la autoridad, generalmente por la presunta comisión de un delito. En sueños, activa la amígdala (miedo al castigo) y la corteza prefrontal ventromedial (evaluación moral de la propia conducta). Ver que arrestan a otro activa la corteza prefrontal medial (percepción de amenaza indirecta) y la ínsula (robo audaz o pérdida). Ser arrestado activa la corteza cingulada anterior (monitoreo de error) y la ínsula anterior (falta de afición al trabajo o vergüenza por mal comportamiento). Presenciar un arresto activa la corteza prefrontal medial (necesidad de buscar paz y perdón). Arrestar a un inocente activa la corteza orbitofrontal (celos y envidia) y la amígdala (decisiones equivocadas). Ser arrestado por enemigos activa la corteza prefrontal dorsolateral (aspiraciones mediocres) y el núcleo accumbens (falta de motivación para mayores ambiciones). Ser arrestado por un crimen no cometido activa la corteza cingulada anterior (resistencia a la adversidad) y el estriado ventral (victoria por paciencia y determinación). Escapar del arresto activa la ínsula (culpa persistente) y la corteza prefrontal ventromedial (remordimientos que impiden evolucionar en relaciones afectivas). No hay profecía sobrenatural: tu cerebro procesa culpas, miedos al castigo, conflictos interpersonales y autoexigencias usando el arresto como metáfora de tu conciencia atrapada.


Desde el punto de vista del Cristianismo (la verdad que confronta):

¡Escúchame bien, culpable que te escondes! Soñar con arrestos no es solo un presagio de noticias desagradables, es Dios mostrándote que estás viviendo como si ya te hubieran atrapado, cuando en Cristo ya eres libre. La Escritura es clara: "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Juan capítulo ocho versículo treinta y seis). Así que si sueñas que arrestan a otro, significa robo audaz. Alguien te va a robar, o alguien cercano cometerá un acto temerario. "No codiciarás" (Éxodo capítulo veinte versículo diecisiete). Pero no vivas en paranoia. "El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente" (Salmo noventa y uno versículo uno).


Si es el soñante quien es arrestado, indica su falta de afición al trabajo. ¡Este es un golpe directo a tu pereza! "El alma del perezoso desea, y nada alcanza" (Proverbios capítulo trece versículo cuatro). El arresto onírico por falta de trabajo es un llamado a levantarte. "Andad mientras tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas" (Juan capítulo doce versículo treinta y cinco). No esperes que te arresten por vago. "El que no quiere trabajar, tampoco coma" (Segunda de Tesalonicenses capítulo tres versículo diez).


Los arrestos en sueños suelen ser presagio de noticias desagradables, también representan nuestro temor a ser reprendidos por nuestra conducta inadecuada. Ese temor es saludable si te lleva al arrepentimiento. "El temor de Jehová es el principio de la sabiduría" (Proverbios capítulo uno versículo siete). Pero si solo temes ser descubierto, no a Dios, entonces tu temor es mundano. "El temor del hombre pondrá lazo" (Proverbios capítulo veintinueve versículo veinticinco).


Cuando presenciemos un arresto, es señal de que debemos buscar paz con alguien a quien hicimos algo malo, y será bueno buscar su perdón. Esto es palabra directa. "Si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda, y ve, reconcíliate primero con tu hermano" (Mateo capítulo cinco versículos veintitrés y veinticuatro). No esperes más. Busca esa persona. Pide perdón. "Reconciliaos con vuestro hermano".


Soñar que somos arrestados puede ser señal de que recibiremos reproches que nos ocasionarán vergüenza y humillaciones por nuestro mal comportamiento. Bien merecido. "El que siembra injusticia, mal segará" (Proverbios capítulo veintidós versículo ocho). Pero también puede revelar nuestro inconformismo por no ser valorados como creemos merecer por parte de familiares o pareja. Aquí hay orgullo disfrazado de víctima. "No hagáis nada por contienda o por vanagloria" (Filipenses capítulo dos versículo tres). Tu inconformismo es soberbia. No porque no te valoren, sino porque te crees más de lo que eres.


Soñar que arrestamos a alguien inocente indica que estamos dejando que sentimientos de envidia y celos se apoderen de nosotros, lo que nos llevará a tomar decisiones equivocadas. ¡Cuidado! "Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa" (Santiago capítulo tres versículo dieciséis). La envidia es podredumbre de los huesos (Proverbios capítulo catorce versículo treinta). No arrestes a inocentes con tu lengua o tus acusaciones. "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo capítulo siete versículo uno).


Si somos arrestados por nuestros enemigos, sugiere que nuestras aspiraciones son algo mediocres, y es necesario buscar en nuestro interior una motivación que nos lleve a tener mayores ambiciones. Dios no te creó para la mediocridad. "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses capítulo cuatro versículo trece). Tus enemigos te arrestan porque no aspiras a más. "Pide, y se te dará; busca, y hallarás" (Mateo capítulo siete versículo siete). Ambiciona cosas grandes para el Reino de Dios.


Si en el sueño somos arrestados por un crimen que no hemos cometido, es señal de que, a pesar de las dificultades, lograremos salir victoriosos gracias a nuestra paciencia y determinación. Esto es promesa. "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos" (Mateo capítulo cinco versículo diez). La paciencia es fruto del Espíritu (Gálatas capítulo cinco versículo veintidós). La determinación viene de la fe. No temas ser acusado falsamente. "El Señor es mi defensor".


Soñar que escapamos del arresto es indicio de que sentimientos de culpa y remordimientos nos impedirán evolucionar en nuestras relaciones afectivas. Escapaste físicamente, pero tu alma sigue presa. "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos" (Primera de Juan capítulo uno versículo nueve). La culpa no resuelta es una cárcel. "El que es perdonado poco, poco ama" (Lucas capítulo siete versículo cuarenta y siete). Busca el perdón de Dios y de los que has ofendido. Solo así evolucionarás.


Conclusión final: El arresto en tus sueños no es tu destino. Es el espejo de tu conciencia. Si arrestan a otro, cuídate del robo. Si te arrestan a ti, deja la pereza. Si presencias un arresto, busca paz y perdón. Si arrestas a un inocente, controla tus celos. Si te arrestan por crimen no cometido, persevera. Si escapas, enfrenta tu culpa. Porque el único arresto definitivo es el que merecías en la cruz, pero Cristo lo pagó por ti. "Porque el pago del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús" (Romanos capítulo seis versículo veintitrés). Ya no estás arrestado. Eres libre. Pero libre para servir, no para pecar. ¿Vas a seguir viviendo como un preso de tu culpa? ¿O vas a aceptar la libertad que Cristo te ganó en la cruz?

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